Histérica y engañosa publicidad, que primero nos seduces y luego nos niegas lo que nos ofreces…
Jorge acababa de salir del cine con sus dos hijos, Javiera y Daniel, de siete y cinco años respectivamente. Habían visto una divertida película infantil, pero ahora faltaba la segunda parte de la salida de fin de semana: pasar a comer algo rico…
El padre los llevó relajadamente a un local de comida dentro del mismo mall. Daniel quería tomar helado de chocolate y lúcuma y Javiera quería pizza. Jorge también quería comer algo, por tanto pensó que lo más adecuado era pedir una pizza para los dos y dejó que Javiera la escogiera. La niña entusiasmada tomó la carta y escogió su favorita: napolitana, pero sin las aceitunas.
Después del rato de espera finalmente el pedido llegó, Daniel tenía su copa de helado mientras que Javiera y su papá tenían la pizza. Jorge ya se animaba a servirla cuando Javiera lo interrumpe con un tono que reflejaba cierto nivel de decepción:
- Papá, yo no quiero de esa pizza…
- Pero Javierita… es la pizza que tu pediste… – responde el padre.
- No, no es. – replica la hija.
- Javiera… – contesta Jorge con un dejo de impaciencia – es la napolitana… no empecemos con mañas hija…
Javiera con un rostro de incomprendida señala la fotografía de la pizza en los letreros del restaurant:
- Mira papá… ¡esa es la pizza que pedí yo… ¿ves que es otra…?
Jorge a su vez mira las la pizza de las fotografías, chorreando queso, llena de jamón, con grandes rodajas de tomate, apetitosa y ve la que tiene enfrente suyo en la mesa… Llama al mesero y le dice:
- Señor ¿puede traerme una pizza napolitana por favor?
El mesero lo mira extrañado:
- Disculpe, pero su pizza es napolitana…
Jorge sonríe e indicando la gran fotografía del letrero del restaurante le dice:
- No lo pongo en duda señor, sólo que cuando la elegimos vimos una de ESAS napolitanas, ¿podría traernos una igualita, por favor?
Para la reflexión:
- ¿Te han sucedido situaciones similares?
- ¿y como reaccionas tu cuando te entregan un producto que no es lo que te prometieron en la publicidad?
- ¿Te dejas influenciar por la publicidad a la hora de adquirir un producto o servicio?
- Indistintamente de las regulaciones legales que puedan existir, ¿qué debiéramos cambiar en lo personal para que situaciones como la del relato no vuelvan a ocurrir? está claro que los “sanguches” y la comida en general son mejores en la foto… Pero hasta cuándo vamos a tolerarlo?